Raquel Agrazaguilar. Foto: Miguel Asa
Raquel Agrazaguilar
Zapopan, Jalisco, México

Aflorando

Flor se acerca con un obelisco en mano

Se lo ofrece a Crista, lo juguetea entre la nariz los labios y los dientes

Ella duda en darle una mordida

Flor insiste, le dice que sabe a oblea

Ella deshoja el titubeo, acepta el sabor

El cuerpo de Crista se consagra en Flor

(In)fidelidades

(In)fidelidades

Dicen que es infiel

Lo es

Al dictado patriarca del amor

Al colonizar del corazón, que impone amar de manera única

A la destrucción de todo historial amoroso precedente

A la frontera del cuerpo, que delimita la radio de la exclusividad

A la represión del explorarse, de ser quien se es en cada amor

A un sistema que no sabe de ética del deseo

Se dice fiel

Lo es

Al hacer(se) el amor con toda fidelidad

Somos cine I

Voy
Al cine
A lo obscurito
Al ser ojo y oído

Vengo
A la casa
Al recibo de luz
A oler de lejos palomitas

Voy
A esa butaca
A inmovilizarme
A vivir sin intermedios

Vengo
Al alma
A lo guardadito
Al nudo de mí

Voy
A aquella historia
A ser lágrima, carcajada
A encontrarme

Vengo
Al mundo
A ser personaja
A estrenarme

Somos cine II

Fue en el cinematógrafo, el uno
Que en una pinta de secundaria, tu mano se volvió primaria en la mía
Que escaparse del deber un lunes al mediodía fue gozosa obscuridad

Fue en el cinematógrafo, el dos
Que en un intermedio vi a mi madre sentada en medio de dos señores de corbata
Que quise ser la hija de la actriz, volver a apagar la luz

Es, en el cinematógrafo tres
Que se realiza la infalible película
Que tendrá, eventualmente, un final feliz

Olfatear(se)

Decir el olor que justifica el racismo
                                                         la injusticia que huele

Leer el olor entre líneas
                                      el papel, el pegamento de un libro

Presenciar el olor de lo ausente
                                                  el adiós que duele

Sudar el olor del cuerpo
                                      la piel, el barro de un temazcal

Viajar el olor del metro en la capital
                                                        el perfume que hiere

Saber el olor perdido
                                  lo inodoro, el pensamiento de un suicidio

Cambiar el olor de sí
                                 la identidad que fisgonea

Raquel Agrazaguilar (1975. Conjunto Patria, Zapopan, Jalisco, México) Feminista, abogada y poeta. Ha participado en proyectos de cine documental con Delicias Films. de video experimental con Fotoclaire. Autora del libro ilustrado Jesusa y Emilia (2024) y del cuento Zakachacca (2025). Ha colaborado en publicaciones colectivas: Anuario de literatura breve (2024 u sbsecuentes), VIII Antología de escritoras mexicanas (2025), Mujeres en plumas (2022), Recetas para amar(se) (2025), así como en antologías de Rumores del Lago y Papalotzi. Participa en proyectos feministas. Reside en la Ribera de Chapala.