I
Entrego la voz y mudo asisto a los rituales
Ofrendo en silencio mis manos, mis pies, la ternura de mis ojos
No hay más allá de quien en sí no se ha reconocido
No hay más allá, el misterio desdeña toda explicación.
Solo espejo y prójimo,
La distorsión de ver a detalle todos mis elementos
Exceptuando el miedo.
Solo espejo y distorsión, desando los caminos, destejo lentamente la figura del futuro,
Vaciar más que saciar, soltar más que asir
II
La distraída furia ha dado a luz, no las simples armas de antaño,
Pero la profunda idea.
Entregar las armas para recibirlas.
Todo Logos nuevamente recién nacido,
Nuevamente la ruda explicación del mundo,
Idiota y falto, extraviado, sin oriente o norte.
Otro, absoluto y sordo, idiota niño.
III
Abierto apenas a una salida, a la única posibilidad de estómago,
Nacer flor o no nacer en absoluto
Nacer idiota y nuevo,
nacer encierro doloroso en los huesos enemigos
Despertar en cuerpo original,
Sostenido de la mano del invasor,
Ser el arma que apunta a mis hermanos,
Despertar en la contradicción de este idioma ajeno,
Finalmente despertar.
IV
Figura de todo es mi extrañeza,
Paso y timón que se adelanta
No brújula pero el color militar de la montaña.
Entregar las armas para recibirlas.
Lo ajeno y lo propio son mezclados,
No es la historia ni mi historia,
Solo la transición de un encuentro.
V
Ni anticipo, ni sorpresa
El plan dibujado en los dedos de dios,
Una copia al carbón de tantos dedos variopintos.
No otro, sino justo el espíritu revuelto de temor,
Las alas y el deber pedestre atados ambos a los pies.
Cerrar los ojos en la fe de una representación ahogada por los siglos,
Ajustando una mira más alta y dislocada, en el orden nato,
Del recién nacido.
El caos original fue de café y estómago revuelto,
Marea y tarea, inagotables.
VI
Abrirse sólo a la quieta confianza de lo otro,
Entregar en todos los casos, el miedo y la incredulidad,
Asomado y ciego entre la luz celeste,
Navidad y montaña, cerro y representación de guerra
Entregar las armas para tomar las armas.
VII
Dormir al amparo de la cabecera de mi bisabuelo,
Despertar en la punta del árbol y ser raíz,
Anunciado ya el nuevo vocablo-