
Canto en la orilla, /vivo en el agua, /y no soy pez ni cigarra.
Adivinanza popular.
A Gabriel Martín
No recuerdo qué mes una rana apareció en el baño. Su croar me puso alerta y resultó fácil dar con su refugio. De momento no le vi la silueta o la desfigura al brincar de uno a otro ladrillo corrugado.
Después tomó confianza e iba de aquí para allá. Nadie le advirtió que en el mundo de los hombres debería ser cauta para habitar sin contratiempos la humedad de las regaderas.
Hizo de su croar una rutina, que, por inconstante, no causó alarma. Un poco de tolerancia y de equilibrio en los nervios, para no romper las vestiduras.
Una mañana fue diferente la tonalidad de los “croatidos”. ¡Ya eran dos o tres las huéspedes! Lo peor, en la más completa destemplanza.
Es difícil precisar el acuerdo entre ellas: si las otras fueron invitadas al desconcierto o solo acumularon la voz por cuestiones de especie, de gregarismo animal. Su escándalo las evidenciaba en número, tamaño, pero, sobre todo, en el descaro de ignorar por completo el ritmo y la descortesía de no callar en horas clave.
Por aquellos días yo no estaba para interrumpir la concentración de mis quehaceres. No me avine a su desparpajo y las busqué para echarlas fuera.
Luego de una búsqueda minuciosa, las conduje a un rumbo diferente, dos cuadras lejos del oído. Que olfatearan otros mohos, que el musgo del jardín de la colonia escuchara sus anécdotas.
Hoy no sé dónde guarecerme del silencio que dejaron.
Favor de no borrar (Literalia Editores-Mantis Editores, 2000)
Nacer un trece
fue decir corazón a las arterias
tic tac a los huesos y a los pies
uf a las sandalias.
Ese día fui la mitad del plenilunio
casi una mariposa con vocación de miel
o un trébol para hablar quedito.
Por nacer en trece
entendí que la caridad del mundo está en los ojos
cuando recorre el sol y lo transmite
de la cuna a las palomas.
Ascensión a la mirada (Literalia editores, 2006)
La mujer es más que harina, más que sartenes en el fuego, que manos para desmanchar sudores de la ropa.
Como lo sabe, exclama “los quiero” al dejar sus niños en la escuela, al consultar juntos un diccionario, porque una hora de juguetes significa himnos a la esperanza.
El dragón le pide horarios, que no asome la nariz al poema del crepúsculo, que continúe con el delantal puesto, que se desinfecte en la telenovela de la noche.
El dragón es un símbolo decente. Hay otros: un pañuelo planchado, una sotana pulcra, anatema contra las sensaciones.
Ascensión a la mirada (Literalia editores, 2006)
A Ana Sánchez
Hay alas de acicalado plumaje
como crin de mar que devora en calma
hay volares que precipitan su alma
rutas que mueren sin que inicie el viaje.
Van y venimos en un maridaje
de ala y de ola, de laurel y palma
vuelo con o sin rotura, que enjalma
la ascensión, el pozo, el peregrinaje.
Huracán do-mi-re-sol es la clave
que la mar absorbe sin decirle llanto:
un ala rota no extermina al ave
que asciende su dolor en esperanto
asume la ascendencia, ya que sabe:
le quitarán vuelos, jamás el canto.
En tanto el sol amanece (La Zonámbula, 2013)
Cada minuto es un tren que carece de gorjeos
y va a una luz que tartamudea sus recados de horizonte.
En esta afonía del alma
un pasajero me interroga
para indagar por los rieles del humo:
a qué reloj
a qué retorno
a qué fractura
a qué ausencia le aposté en el viaje.
Me asustan las interrogaciones:
quién eres que no sea yo
qué yo que no suplique a un microbio
una chispa
un venero…
Respondo:
el perdón está a la orilla de los nardos
en espera de que toquen las campanas.
Liturgia para reforestar el aire (Pandora Editores, 2020)
Miguel García Ascencio (1949. Barrio Mexiquito, Arandas, Jalisco, México). Poeta, editor y corrector de estilo. Ha trabajado en prensa, en la Editorial Universitaria y en Medios de la Universidad de Guadalajara. Su obra aparece en diversas revistas y antologías como La enramada (1984), Poesía reciente de Jalisco (1989) y Poesía viva de Jalisco (2004). Autor de Con esta voz me gano el arrullo (1995), Liturgia de la sed (1998), Favor de no borrar (2000), En tanto el sol amanece (2013) y Liturgia para reforestar el aire (2020), entre otros títulos.