Mariana Pérez Villoro. Foto: Miguel Asa
Mariana Pérez Villoro
Guadalajara, Jalisco, México

Dato incómodo

Mi duelo es un conjunto de palabras
sujetas a esta cadencia

un simbólico testáceo gasterópodo

una estrofa en espiral
que apenas puedo nombrar.

Cabeza de alondra (Espina Dorsal, 2025)

Palabras del fondo del diccionario

Tuve
haliótidos
neritas
tróquidos
cipreas
nautiloideos
terébridos

blancos de orificios y canales
rosáceos con suturas
moteados de costillas verticales
amarillos con valvas esmaltadas
pardos de cordones espirales…

litorinas
volútidos
turbinellas
argobucinnums
pleuroploicas
turritélidos

que había atesorado
a lo largo de los años.

Todos estos caracoles
                       le entregué.

Cabeza de alondra (Espina Dorsal, 2025)

Inaguantable

El sonido del mar golpea mi orilla
vuelve sin tregua: no hay un resguardo.

Lleva en su ritmo esa constante
cae con su peso de certidumbre sobre mi playa.

A su regreso, el estallido lo abarca todo
su golpe seco es la sentencia inconmovible

es la evidencia del rezo del agua:
detrás de la esperanza no hay nada.

Bajo la guardia ante el azote sobre mi costa
me entrego a ese vaivén, a ese inescapable espasmo.

Dejo que el rumor del desplazamiento de ondas
me hunda y me inunde

que me someta y me reduzca
y me haga rendirme sin más remedio

en la ineludible resignación.

Cabeza de alondra (Espina Dorsal, 2025)

-

Mi páramo en secreto
desea la visita del sonido
que cambia el hielo en elíxir.

Ofrendo mi fondo
a la alianza:

entrego mis prados.

Como un presagio que cicatriza
recibo la visión:
el nombre oculto del agua.

El afluente penetra
la desnudez del valle
devolviéndome la salud

y advierto la pureza
en un instante.

Ante mí
el paisaje que siempre fue:
la limpidez del padre
colma la garganta de la cañada.

Sola la tierra sola (Mantis Editores, 2021)

-

El alquimista transmuta la ponzoña
del deseo
y expía la inconsciencia amarilla
de mi territorio.

Desde la bóveda derrama el remedio
para acallar el quejido de los renuevos.

Al despuntar la paz
que anuncia el final del incendio

las flores sobrevivientes
con la cuchilla de su fragancia
parten los belfos de la fiera.

Se despejan las llamas
del fósil
que pulsa en mi tórax

y preserva

un mineral precioso
de carbono puro.

Sola la tierra sola (Mantis Editores, 2021)

Mariana Pérez Villoro (1984. Minerva, Guadalajara, Jalisco, México). Poeta, narradora y guionista. Estudió Medios audiovisuales en el Centro de Arte Audiovisual, escritura en la SOGEM, Guion en el Vancouver Film School y Psicología en el ITESO. Obtuvo el Premio al Mejor Guion de Cortometraje en el Festival Internacional de Cine de Guanajuato por Acto de magia y el apoyo del PECDA Jalisco por el proyecto Antenas, con el guion Lejos de Kansas. Ha impartido clases de escritura y coordinado talleres y eventos literarios y audiovisuales. Es autora de la plaquette Luz Natural, coautora de Claro de lunes (2017) y autora de los libros Solo la tierra sola (2021) y Cabeza de alondra (2025). Sus poemas forman parte de diversas antologías y han aparecido en revistas y periódicos como Periódico de Poesía de la UNAM, Magis del ITESO y La Jornada Semanal. Su obra ha sido compartida en festivales y lecturas nacionales e internacionales, entre ellos el Festival de la Poésie de Montréal, el Festival Internacional de Poesía Ramón López Velarde y el Encuentro de Poesía Joven de Morelia.