
mi mano cosida a la tuya/ uñas tóxicas/ pancita para escuchar tus tripas/ lengua; musculo más fuerte del cuerpo/ cejas con vida propia/ pie para acariciar & causar un escalofrío/ ombligo para asomarme al agujero donde comenzó todo/ dedos para tocar el piano/ pelos en las axilas/ senos inconformes/ pezones para que te piquen las hormigas/ ojos de atrás para adelante/ un frasco lleno de dientes/vagina/ vagina/vagina en repeticiones/ rodilla que esconde una historia/ huesos que truenan/ boca ni hablar/ cuello de 360°/ meñique de promesas/ mandíbula que muerde/ trago perforado & ¿la mente?
Ninfulario (Ojo de pez, 2018)
en la tierra
sin ojos
en diferentes formas
sobre agua hirviendo
en el universo
& sobre un oso polar
invisibles
en la espina de un cactus
sin expresar algún cambio
en su célula
microorganismos parados sobre otros microorganismos
en triciclos recorren minas
son atraídos por tu ph
miles de seres
se trasladan con los rayos del sol
un puñito de ellos es suficiente
para llenar un centímetro
y allí están
parados en tus manos
aunque te las laves bien
Ninfulario (Ojo de pez, 2018)
Células que ya no recuerdan cómo contar
ni el regreso del río al océano
el túnel es cada vez más angosto
un minúsculo reino con sus propias cascadas y líneas
venas y cuarzos derretidos
hundo mi ombligo a la columna vertebral hasta hacerme roca
las moscas en mi pecho saborean el óxido
se expanden para dejar de ser uña o piel despegada del talón
mis pulmones son nuevas conquistas fúngicas
las extremidades buscan humedad
abren sus ventanas a los nuevos brotes
se pasan la vida con un toque suculento
rayo eléctrico de moléculas que se repiten hasta el cielo
Luvina 102 (Universidad de Guadalajara, 2021)
marca los enunciados que te sean significativos
te pierdes en los detalles y casualidades
lo más importante es creer
por más mínimo detalle
palpitación/ fallo eléctrico
hay que estar atento
si el agua sabe salada
ves a tus antepasados en las nubes
desvaneciéndose
no quieres despertar
un segundo más
por favor
ojalá fuera tan fácil
como poner el abecedario
las velas
las vibras
las perras ganas
de hablar contigo
de nuevo
contarte
pedir un consejo
no hablemos de abrazos
mejor ven
asústame
te lo suplico
Entre más pasa el tiempo
es más doloroso
me escondo debajo de las sábanas
con ojos recortados
omega 3
& vitamina b
para proteger las neuronas
que están en la cuerda floja
la memoria
es la herramienta
para traducir los recuerdos
he impregnarnos
Pones altar
con su comida favorita
& una foto sonriente
para nosotros
los vivos
que se creen todo
sobre espíritus
vagabundos
estiras la mente
hasta ver a dónde llega
traigan ayahuasca
monóxido de carbono
me voy a desmayar
& agarrar del hilo
que nos separa
a veces no sé dónde estoy
aunque despierte en mi cama
con miles de pequeños ojos
en cada uno de mis ojos
en qué época estoy
si todo es pasado
y futuro
me escondí muy bien
en las caricaturas
con peligro de morir
aplastado entre las páginas
de un libro
poco a poco más adentro
de un cuento de hadas
y espinas
espinosas
para sobrevivir
un día
en el cuerpo de un escarabajo
con alas tornasol
y volar en círculos
dejar la tierra
un grito existe en mi cabeza
como recuerdo en blanco
y negro
un sabor infinito
y absurdo
a veces no sé dónde estoy
y espero a que vuelva
a empezar
Citlalli Ixchel (1989. Americana, Guadalajara, Jalisco, México). Poeta, compositora y comunicadora de la ciencia. Autora de Ninfulario (2018), YU (2023) y parte de la colección Surtido Rico (2024). Recibió el PECDA Jalisco en 2018 por Hormonas de la Imaginación y fue becaria de Horizontes Jalisco (2020) con Colección de rimas. Su obra aparece en revistas, antologías, fanzines y libros independientes. Desarrolla el proyecto de música y poesía babas tutsipop.