
Mayo me abrió los ojos.
Mamá cerraba los de ella
un parto de veinte horas
casi le arranca la vida.
Vine al mundo entre geranios
Seis años se fueron rápido
como papá aquel domingo
Las extrañas manos de la muerte
tocaron mi infancia
y la vida me dio miedo.
Las plegarias fúnebres
se introdujeron como vidrios
El amor me dio palabras
Ojos, sueños y tijeras
rostros distintos y nombres que regresan
El ave enamorada soy yo.
Mis pasos me llevaron hasta un quirófano
un siete de noviembre
¡Ahí estaba él!
Algo que yo no tenía, nació cuando yo lo vi.
Luego seguí el camino
Soñando con libros, poemas y letras.
Pero había que pagar cuentas,
las puertas de una fábrica se abrieron
La realidad nubló mi sueño
Sonrío debajo de mi nombre
Soy mis dedos contra el mundo
Ellos me dicen Abi
también soy Martha y Patricia
Somos nosotras y ella
La vida en un tren, que se dirige al bosque.
A estas horas
mi cuerpo se vuelve agua
Me duelen todos los que me abandonaron.
el <siempre >
el <nunca >
Son vómito ácido
de bocas ya engusanadas
Ahora
Nada queda
Y
queda todo
El hipocampo
al abismo
Arroyo de sangre
que desborda
en dos
agujeros fríos.
Un cementerio de aves.
Escribirte desde el caudal del misterio
Amar tu independencia abstracta
Y contemplarte cómo un oficio mudo
Eres un gato azul
que rueda en sus adentros
dulzura entumida
y miedos empedrados
Oscilan calles pobladas
y te llueven golondrinas, siempre al filo del
encuentro hay un tejado sin nombre.
Un evangelio, una guía
Interrogaciones burdas
Eres poesía en el silencio y tu lenguaje
es de agua
No ronroneas, no maúllas
erguido entre tus azules
cruzas la orilla del sueño
Eres como un bosque sin ruido blanco
Cuentan que en una parte del mundo hay un
río de sangre que corre como lava
la bestia es inclemente
la tierra es una bestia sanguinaria
Dicen que allá los poetas escriben
entre los escombros
Vociferan
vacían
vomitan vísceras poéticas
Del otro lado del mundo nadie se apiada
Una reacción, un comentario imprudente
esa es toda la ofrenda
Aquí la farsa, las noticias relevantes
la queja de cada día
Y allá
el hilo de sangre crece
el río de lava se arrastra
Y desemboca al mar muerto
Al mar de muertos
1
Llovió en el año 2000
El ruido de una motocicleta alteraba mis hormonas.
El 2010 y llovía
Calles vacías
grises
rotas.
El azar
Los azares…
Un juramento
Llovía…
Llovió en 2016
El velo quedó rasgado
El miedo llovió en seis ojos
La duda
El miedo
La lluvia.
2
Llueve a las 12 del día
Noviembre
Frío
Amarillo
Adentro todo está seco
Los ojos limpios
El cuerpo.
La lluvia sigue
Y yo sigo.
3
Años
Recuerdos
Y
Lluvia.
Abigail Noriega (1986. Tepetate, Lagos de Moreno, Jalisco, México). Poeta, lectora y promotora. Ha participado en diversas actividades literarias en Lagos de Moreno y Chapala, Jalisco, por mencionar el XI Encuentro de Poetas Francisco González León en 2022, y en el Primer Encuentro de Poesía Libre de los Altos de Jalisco, en 2025. Parte de su obra fue seleccionada para publicarse en el número 10 de la revista Granuja. Se desempeña como tallerista de escritura creativa y fomento a la lectura con niñas y niños de primaria. Participa en el Taller de poesía del Centro de las Artes Manuel González Serrano y trabaja en la escritura de su primer libro de poemas.