Sandy Silva. Foto: Miguel Asa
Sandy Silva
Zapotlán el Grande, Jalisco, México

Si me nombras existo

Si me nombras
existo
Tropiezo
etéreo
al
vacío
de cráneos
donde se derriten luciérnagas

Si me nombras
existo
en las runas de tus muñecas
en tu silencio eléctrico
en las anguilas que vomitan
martillos
en humo verde

Si me nombras
existo
las mariposas muerden
muerden la noche
muerden tus lóbulos
los relámpagos,
besan
tus pectorales de miel
besan al tiburón
entre tus piernas

Tus manos

La armadura
la lava
no llega

Se incendian
las sombras

Se incendian
los ecos

se incendian
las lunas
corcheas
fusas

Se incendian
osos y máscaras
levitan sus tres círculos cenizas

Recuerdo de espejismos
recuerdo de silencios
 

Botas de bombón

La punta de un tacón
perforaba
en tus pensamientos
La punta de un tacón obsidiana
taconeaba pensamientos

Tacones
altos
muy altos
olvidabas el metro
setenta y cinco
de tus miedos
afirmabas lo Diosa
que yo sería con ellos

Tu ofrenda
ríos níveos
fermento de piña y cerveza

Usar esos tacones mi pase
al éter
pero yo seguía
con mis botas de bombón

Entonces tus brazos marmóreos
entonces tus esculpidos pectorales

Así montabas lunas
así inhalabas estrellas
tacones derretidos
botas de bombón  

Mirar felino

Caminabas como Dorian Grey
por calles añejas,
entre cielos plateados
el aire acariciaba tu cabello caoba.

Las bancas se diluían
con los árboles,
ella podía nadar
en tus enigmáticas pupilas.

Entre arpegios
y hablar contigo,
tu mirar felino la seducía.

¡Cómo contemplar
la Torre Eiffel!
Lejana y prohibida.

Mientras platicaban
los últimos rayos de sol,
Iluminaban el pasto
a veces dorado de tu barba.

Ella se perdía en el bosque
de tu inquietante mente,
que Joyce también la besaría.

Vainilla

Se tejen dunas vainilla
hilando cada borde.
El cañón en ángulo perfecto
donde desfilarán ambiguas lenguas,
buscando al Dios todo poderoso.

Dos ángeles deseosos
a la bajada del río níveo,
decorándolo todo,
con el pálido manto.

Emulsión lunar,
hormiguea sobre la vainilla
doy besos ambivalentes
hasta tu rugido.

Nado por océanos que me miran
donde un rayo de sol se asoma.
Voy conociendo tu geografía.

Sigo camino trigo,
antes beso cereza labios,
al cántico de tus suspiros.

Muero en grandes manos
mientras mis dedos se pierden.
Nuca de espirales color sangre.

Sandy Silva (1991. Centro, Zapotlán el Grande, Jalisco, México).Poeta y docente. Cursó la licenciatura en Letras Hispánicas en el CUSur de la Universidad de Guadalajara (UdeG) y la maestría en Educación en Español y Literatura en la Universidad de Baja California, campus Colima. En 2015 fue nombrada promotora de lectura y desde entonces ha vinculado la docencia con la creación literaria. Ha participado en diversos talleres, lecturas y eventos literarios. Su poesía ha aparecido en revistas nacionales e internacionales, entre ellas Esculturarte, Monolito y Estación Poesía (España). En 2023 fue invitada al encuentro “De versos y universos con los vientos del Sur” en la Casa Taller Literario Juan José Arreola, y al Séptimo Festival Literario, Lectura y Literacidad del CUSUR. Desde 2017 se desempeña como profesora de secundaria en la materia de Español y comparte parte de su obra en el canal de YouTube Sandy Silva Éter.