
Pida un rincón para relajar el músculo.
Ensanche los sentidos, use ungüento.
Provoque espuma sobre la cabeza
y dese un repasón con la esponja
para retirar el olor a soledad
como mínimo.
Agite sus cuerdas vocales cantando.
Siga el procedimiento sin pena
y mucho menos gloria.
Es posible que se encuentre con sus
extremidades
no olvide reconocerlas para prensar el puño
contra el muro al dejar otra factura
que no podrá pagar.
Pase a otra página
que no da más detalles.
El síntoma del impostor (Espina Dorsal, 2021)
El hecho de alzarme los calzones
la camisa
por si las balas
de cubrir el tatuaje
y tomar del gancho
el único pantalón vigente.
¿No es esto
estar más allá de un vestidor?
¿No es esto
más que una hilera de pájaros en un cable?
¿Es acaso
la ecuación
que no te sigue de vuelta después de una buena cogida?
El síntoma del impostor (Espina Dorsal, 2021)
No venimos de la luz.
Si viniéramos de la luz alumbraríamos la sombra.
O mejor: no habría sombra.
Roberto Juarroz
I
Tierra roja, pigmento sanguíneo.
Ojos que no beben oro azul
ojos que ya no lloran
ojos que mueren como secas
matas nocturnas
cabellos sin raíz
sangre sin color
luna sin mirada.
III
Aliento de luciérnaga
disfraz del silencio moribundo
estrellas de la tierra
fuego de temporal.
Entonces se les abrieron
los ojos
se vieron
solos
y dieron vida
raíz nueva
en tierra
eterna
fresca y húmeda
compañía
la del amor.
Sentencia eterna:
te dolerás
de tus ramas
sufrirás
las lluvias no vendrán
el sol no será más
bendito
las heridas por sus llamas
costarán
tu verdor.
Los ojos se miraron
desnudos
pronunciaron
el perdón.
Nunca se marchitaron
de dar
vida.
Boundless 2021 (Flowersong Press, 2021)
La topografía del poema
se carga
cuando uno va a comer el brócoli,
salpica de agua
el rostro del bienamado
e incluso,
si uno se tira
con la cabeza en alto,
ante una cama tierna,
para hacer “cosas bonitas”
en la sien y el coxis
de aquel que quiera coger.
¡Sí!
que no se dude
del campo para el poeta
y su poema verde
o su vida gira;
porque la topografía es basta,
basta una humanidad entera
para que en saco de cuero
carguemos nuestra provincia
de generación entera,
más nunca espontánea.
He aquí la topografía
del poema,
que no es una cualquiera,
sino, la del poeta
vivo como el pescado.
El viento y las palabras (La Zonámbula, 2014)
Héctor Limón (1990. El Gallito, Arandas, Jalisco, México). Poeta, escritor y psicólogo. Cursó estudios de posgrado en Lingüística y biociencias. Actualmente ejerce la consulta privada y la docencia universitaria. Ha impartido talleres literarios para niños y adultos, además de promover la lectura de diversas maneras. Fue ganador de los Juegos Florales CUAltos 2024 en la categoría de poesía. Ha participado en antologías como El viento y las palabras. Renovación poética en Jalisco (2014), Boundless 2021 (2021) y La campana de los deseos (2021), así como en revistas independientes. Es autor del poemario El síntoma del impostor (2021).