

Escribo la ciudad como un plagiario de cemento y palabras,
todo mi ser piensa en ese espacio reconstruido sobre las ruinas de otra era,
soy el pasado sin presente ni futuro.
Con la corteza hueca, los obreros ya hunden su herramienta,
escarban las raíces de una voz sembrada de palabras verdes y versos libres,
donde la ciudad se ampara en su boca calumniosa
y escupe en el viento su letanía verbal:
materia oscura del ruido,
escafandra salivosa de algún letargo que fuera incendio
o prólogo sobre ti
o sobre mí.
Como una llameante cisterna de voces almendradas,
rellenamos los huecos
como tsunamis inventados y voraces.
Entro y salgo del metro y su polis.
Aquí vienen las máquinas para hacer la autopsia.
Voy de vuelta a esa ciudad de voces y saliva.
Donde yo la construya, edificaré mi voz.
Hablo de la geografía del poema,
de la más profunda constelación del silencio,
desde los cimientos de la escritura;
hablo desde la amarga sepultura de la voz.
Escribo de la incesante cicatriz que me construye,
de la avenida metafórica de la lujuria.
Y hablo de nuevo del tiempo vasto
que migra hasta la médula del entonces.
Hablo de la palabra imantada de la hembra.
Entre atmósferas de azufre y meteoros
y desde este instante de columnas triturado,
hablo de la palabra que transpira el mundo
al margen de las arterias del verbo.
Hablo como un exiliado del aire
y de la materia clara de la atmósfera híbrida,
como alguien que dice no conocer su ritmo.
Tan solo para beber la arena
le miento al silencio vertebrado.
Hablo de la viveza del trueno de Rojas,
así es Gonzalo,
del temblor oscuro de tu vientre.
Hablo entre vigas y ladrillos líquidos.
Hablo como una lluvia hambrienta de inundarse.
Y desde el hueco del aire arruinado,
desde la precipitación sonora del día,
desde los ojos quemados en lágrimas,
hablo desde esta voz de siempres y nuncas.
Mar de voces. Antología literaria de docentes del SEMS (Editorial Universidad de Guadalajara, 2023)
al amanecer le faltan manecillas para respirar al
bárbaro suyo todo el sinfín de arpegios y letras rojas
cantando a su esqueleto de aire, a la lejanía de los hilos
dientes y espejos que titilan azules rostros
esferas van y vienen en esta marejada de palabras
fuente cual coro de gaitas montadas en su voz
gotas de Altazor en su elevada métrica sonora
huyendo elegante hacia su salto potente
invisible cardumen y escalera que anuncia
jinete asimétrico que crece en el silencio
kilogramo palpable de la soledad solar
libre de toda música engrapada a los oídos
mi misil está punzando rumbo a la guerra de los sordos
nada hay en este ensamblaje de texturas que
ñublan en su tejido cual coraza de cielo las tardes
oleaje vertical de páginas desmembradas
para quién escribo estos cascarones a la deriva
quemando la voz hasta dibujar sus entonces simultáneos
rasguño el espacio para hacer una línea de botellas oníricas y
soltar en el precipicio la luz deshilachada de los ecos
traspaso aquel laberinto para conocer el fuego y
urgo en tu vientre, ave prístina, las memorias de tu vuelo
vigilando alrededor que no sangre ese juego de manos
Wagner lo supo hasta la médula más verbal que
x es una letra muy lacerante, bestial, y yo me
yergo en el designio del orden cuando nos amparamos en el caos de
zurcir al compás de nuestros ojos esta galaxia de borde
Mar de voces. Antología literaria de docentes del SEMS (Editorial Universidad de Guadalajara, 2022)
Me acuerdo de una aleatoria mañana en el Plaza de Armas
me acuerdo de Godot y de decir que me voy sin irme
me acuerdo del equinoccio que perdí en Reforma
me acuerdo del temblor de magnitud 7.1
me acuerdo del mundo y su profecía incumplida
me acuerdo de la falta de azar en las fronteras de la palabra
me acuerdo del futuro que habita las miradas
me acuerdo del perfume cítrico del mediodía
me acuerdo del bosque monocromático de la infancia
me acuerdo de la banda sonora de tus labios
me acuerdo de hurgar en tu silencio vertical cada octubre
me acuerdo de que el Centro, a las 7, es una nave desierta, inmóvil
me acuerdo de que tu gravedad me roba tiempo
me acuerdo de que el crepúsculo es una habitación para la mirada
me acuerdo de las preguntas que nos hace el solsticio
me acuerdo del vuelo náufrago de los incendios
me acuerdo de que migramos de mirada en mirada
me acuerdo de la iridiscencia de tu voz
me acuerdo de una raíz, un paseo y un olor a escombro
me acuerdo de esa geografía caníbal donde paseo la mirada
me acuerdo de que la noche es un ruiseñor de colores invisibles
Mar de voces. Antología literaria de docentes del SEMS (Editorial Universidad de Guadalajara, 2022)
Amo cada átomo ligero que llevas puesto
desde tu archipiélago universal
hasta el alba que emigra de tus ramas más profundas
amo la semilla que eres y cada fruto que madura en ti
en la mirada invisible de tus manos
amo tu primer respiro cuando despiertas
y tu caudalosa mirada paquidérmica
y tu vértigo, lo amo
amo el canto de tu pelo y los desvelos de tu boca
tu piel estrellada como árbol cósmico
tu claro aroma cabalgando tras el aire
las pisadas tuyas en la arena que vestías
y a los reptiles que quieren ser piedra de tu sombra
amo lo cercano y distante de ti que me encuentro
y todas las palabras que existen y más la que te provoca
la tormenta que somos sin decirlo
el diluvio tras el arcoíris
la cuerda sosteniendo el mundo
amo lo que miras y provocas
el manto que me hilas cuando hablas
amo las palabras cereal y cama
cuando nacen en tu voz de mármol
También amo cuando casi adivina
haces que la luna trepe su silencio
y se corone luminosa en la mirada
Metamorfosis de aire (STAUdeG, 2013)
Federico Jiménez (1983, Moderna. Guadalajara, Jalisco, México). Profesor, tallerista, promotor de lectura y artista visual interdisciplinario. Licenciado en Letras hispánicas y maestro en Lingüística aplicada por la Universidad de Guadalajara. Autor de Metamorfosis de aire (2013), La ves y no la crees. Poesía visual a dos manos (2016) y Mudar la mirada (2022). Coordinador de las antologías Taco de ojo (2018) y Mirar en voz alta (2019). Ha recibido los premios de poesía WineFest (2012) y Adalberto Navarro Sánchez (2015 y 2016). Su obra aparece en publicaciones nacionales e internacionales y ha participado en proyectos de poesía visual y arte correo. Actualmente es beneficiario del programa Gestores Culturales – Becas Grodman 2024-2025.