
De niña creías que las naranjas de la sesta darían fruto
gajo tras gajo guardaste en tus bolsillos cada imagen de árboles en flor
olores de hierba y humedad salían de tus poros
Con tus uñas escarbaste el jardín para buscar
dónde germinar el sol
Hoy al verte entre la sombra de un árbol que no está
lleno mis dedos de tierra
y guardo una semilla para ti
A resguardo del viento
enmarcando la puerta
con las ramas al sol
creció sus raíces sobre la banqueta
La lluvia acompañó su sombra
y dio luz al ventanal
Temporada por medio
recortaste sus ramas
Llegada la plaga
bañaste su tronco en cal
para conservarlo treinta años más
Los cimientos están dañados
hay que talar el árbol dijeron
Prefiero que caiga la casa
Tu última pregunta se me clava entre la sien y la nuca
acaricio las marchitas pecas que curten tus dedos
Mientras tus ojos se transparentan
te cuento que anoche
el olor a naranja perfumó la calle
Con una sonrisa
me dices
no es temporal de flores
Has olvidado la pregunta
caen las hojas del agrio naranjo
Dejé que el tronco fuera de a poco petrificándose
conservé el tocón un par de estaciones
y al tiempo de la nueva primavera
con los pies a la orilla del hueco
empecé a sembrar
Levanto de entre la tierra el sol
y riego savia en los brotes
sin olvidar que cada hoja
trae en ella su propia sangre
Eres la soltura de las ramas cuando amanece
la resina que baña de luz el cristal
Una golondrina anidará de nuevo en tu nombre
y recorrerá la casa tu voz
Invernará la nueva sombra del árbol
y las manos de mis hijos
cubrirán de aroma la calle
Elizabeth Bastida (1985. El Retiro, Guadalajara, Jalisco, México) Escritora, poeta y activista enfocada en maternidad, equidad de género, salud mental, feminismo e inclusión. Autora del libro de poesía Matriz de Agua (2022), en el que desmitifica la visión romántica de la maternidad y revela sus tensiones. Ha participado como oradora en instituciones gubernamentales, universidades y centros de apoyo a mujeres, además de ser locutora del programa literario Al pie de la letra (2019-2024).