Dulce Juárez. Foto: Miguel Asa
Dulce Juárez
Tlaxcala, Tlaxcala, México

En el mercado de las cosas

Este es un poema huérfano
dentro de su fábula se hizo equilibrista
en la línea del verbo caer.

En el hambre del abrazo
le abrió la mano a la dulzura.

Este es un poema que llora en el mercado de las cosas
sin embargo, vuela en el ritmo de las vasijas
y en el choque de las ollas.

¡Lléve el poema de este día en el mercado!
le doy un verso sabor a mango
y a piñón
mire como se desgrana la palabra
en el bolso del mercado.

 

Nos hubiéramos quedado estériles

Mirándonos en esta cama de muerte
a nuestros hijos del silencio
con nombres de observatorios
la piel de galaxia que tú no sabes
duerme junto a ti
con el primitivo espanto de mi vientre.
Lo sabe esta memoria de arena
que el siglo de tu amor
permaneció como extranjero
en cruzadas que emprendiste
donde el salmo de la noche se extinguió.
Tu espalda es un mapa donde no puedo llegar
ésta brújula loca que me desviste el alma
clama una luna llena
una gota de salvia de la abuela
para hombres que no amamos ya,
la piel deja de tener sinónimos
mi sexo tiene fiebre de muchacho
quizás de otro amor escondido en la alacena de polvos
en las cucharas donde veo mi reflejo,
fornico en un deseo de plagio
de ama de casa con cerrojos
desvestiré esta ropa de una vez
juro atar a la muerta
endurecerla en el horno como piedra.

Aliento

Tengo un patio sin pueblo
paredes que sin saberlo
extinguen mi voz…
Sin embargo
hay palabras que tienen agujeros
por donde cabe un ojo,
me observa y calla
lírica negrura que anuncia su relámpago
hace crujir el poema
su vocación de metáfora.

Quiero salirme de ti

Quiero salirme de Dios,
de ti,
de tus muslos apretados,
de tu incandescente clavícula
tirándome en su desfiladero,
Sal-irme de ti con terquedad de pez,
de ti,
de tu vagina loca
con su red de mar
y nombres de olvidos.

Meditaciones

Allá los niños saltan
enjambre de pasos en el charco
cosquillean la tarde.

Allá un sarape abraza
montonal de cuerpos solitarios
dormita la premura de su amanecer.

Allá los pájaros giran
una ráfaga de viento despierta
la mañana debiera tener memoria.

Aquí hay un hábito de ser árbol
mientras recita un grillo
gotea lágrima de hoja.

Dulce Juárez (1984. San Buenaventura Atempan, Tlaxcala, Tlaxcala, México). Poeta y gestora. Licenciada en Música con orientación en canto por la Universidad de Guadalajara. Su obra ha sido incluida en la antología Mujer poeta de los Altos de Jalisco (2020), en Los cuentos de la campana (2021), donde obtuvo el primer lugar, y en Paisajes del aislamiento (2021). Reside en Arandas, Jalisco, desde hace más de dos décadas, donde actualmente tiene a su cargo la dirección municipal de Cultura.