Andrés Acosta. Foto: Miguel Asa
Andrés Acosta
Lagos de Moreno, Jalisco, México

Hoguera

Debí borrar todas las fotografías,
odiar las canciones
que contaban nuestra historia
…
pero no lo hice.
Guarde nuestra favorita bajo la almohada;
le hice un espacio entre las sábanas y mis pestañas
para sentir que no habías abandonado esta cama
…
para mentirle cada noche a la razón
hasta creer que en aquella inmensidad
aún existíamos los dos.
Vuelvo a mis heridas
porque no encuentro sitio
más cálido para mi sangre
que el de tu recuerdo
Madrugadas enteras
quise prenderle fuego a mi memoria,
bailar sobre sus cenizas
y extraviar su aroma en el viento.
Quise llevarla conmigo al fondo
y aun así
cuidar de ella
…
de ti:
de tus vagabundos sueños,
de tus alas rotas
y tu ausente cuerpo  

Pulso permanente (Valparaíso, 2023)

IV

Guardo en el pecho
un cartucho calibre recuerdo,
salva entre los pulmones
y una herida que grita
cuando el silencio
arrastra tu voz.

Llevo los ventrículos anestesiados
con dosis de mezcal
para sobrevivirte los domingos.
Me aferro a los retazos de ti
que habitan bajo mi piel,
a los sueños que no padecieron
tu olvido,
al ruido que dejaste en cada rincón
de esta casa ya vacía…
vacío que arrullo cada noche
para conservar tibio mi pecho

Necesito dejar atrás
tu ausencia,
tu tacto,
tu voz

…
y no sé cómo.

Deseo perdonarme
en cada parpadeo;
abrazar mis entrañas titilantes
hasta que el telón caiga
y todo se vuelva sombra.
Despertar en algún sitio
sin memoria.

Rastros de un comienzo (Alcorce, 2021)

 

Luciérnaga

caminé por tu sendero con la piel desnuda;
vi al sol ocultarse tras de él,
abracé su incendio al borde de tus yemas
y como pirómano hambriento
cubrí tu silueta hasta no ser más que ceniza

I

Estos cálidos versos serán refugio y calma
cuando el silencio te persiga,
cuando el frío se alimente de tu carne.
Construye entonces con mi voz un muro, escálame,
hazlo hasta sentir el pecho tibio otra vez.
Encuentra norte en estos trazos
y naufraga en ellos dos inviernos.
Vuelve cuando sea verano. 

Rastros de un comienzo (Alcorce, 2021)

Lobo

Creí
en el sentido literal
de las palabras
cuando fuera de su boca
era todo verdad;
en la altura
de los precipicios
y el filo de hambrientos
dientes
    

                       cuando su boca

                                                   liberó

mi cuerpo.

 

Andrés Acosta (1990. Cuesta Blanca, Lagos de Moreno, Jalisco, México). Poeta y docente. Ingeniero Bioquímico por el CULagos de la Universidad de Guadalajara. En 2018 publicó sus primeros textos en la revista Perro Negro de la Calle, además de colaborar en el colectivo Elefante Blanco con la creación de fanzines y una revista digital. Autor de Lugares que sin ti ya no son (2020), seguido de su participación en las antologías Rastros de un comienzo (2021) y Pulso permanente (2023). Ha participado en encuentros y foros como el Tianguis Cultural Lagos Alterno, el IX Encuentro de Poetas Francisco González León y Poesía Coral, donde fue jurado en 2024. Ese mismo año colaboró en la dramaturgia de la puesta en escena Debimos llegar antes, dirigida por David Jiménez Sánchez. En 2025 desarrolla el taller de poesía «Semillas que brotan de tus manos», a su vez, se integra como miembro del Seminario de Cultura Mexicana, corresponsalía Lagos de Moreno. Colabora en la revista literaria independiente hojasanta, la cual cuenta con cuatro números publicados siendo distribuida dentro y fuera del municipio.